Lupita Jones dice adiós al pudor
"No me nombro una verdadera actriz, la oportunidad me llegó sin esperarla"
05/09/2008 18:28 (-6 GTM)
MEXICO, D.F. / EL UNIVERSAL - En la década de los 90 fue coronada la mujer más hermosa del mundo; desde hace tres lustros es la encargada de preparar a las futuras concursantes mexicanas para desenvolverse sutil y sagradamente elegante en la pasarela más exigente: Miss Universo.
Pero hoy en día, Lupita Jones reconoció que, a un lado se han quedado los prejuicios para hablar sobre sus intimidades de la cama y de paso revelar al público los gestos de una mujer complacida, afligida y… escandalosa.
“¡Qué va a pensar mi mamá”, fue lo primero que pensó, sin embargo, a pesar de esta reflexión fugaz, Jones aceptó el reto de ser la primera ex Miss Universo que habla sobre su sexualidad.
Después del triunfo que la coronó como la mujer más bella del mundo en 1991, dando a los mexicanos su primer y única Miss Universo en la historia, Lupita rompe los tradicionales esquemas habituales a los que obliga dicho título y se aventura a comentar sobre el placer y las amarguras, así como sutilmente rememorar… amenos gemidos en la obra “Los monólogos de la vagina”.
A partir de 1994, la espigada y hermosa mujer es la directora del concurso Nuestra Belleza México dedicado a preparar a las futuras misses que nos representarán internacionalmente, pero su tarea principal, más allá de cuidar la imagen de las aspirantes, es instruirlas en su formación cultural, porque para ella la belleza y la inteligencia no son enemigas.
Después de cinco mil exitosas representaciones de “Los monólogos de la vagina” en todo el territorio nacional, Lupita Jones se adhiere al festejo de esta trama femenina arriesgada a combatir cualquier posible represión hacia las mujeres.
- ¿Cuál fue el principal reto al que te enfrentaste en tu debut teatral?
- Tuve que olvidarme del pudor para reflejar a una mujer sin miedos ni vergüenza, ensayé mucho para mostrarme totalmente alejada de los desfiles de moda y las expresiones establecidas.
Luego de aceptar que a partir de la experiencia ya no tiene prejuicios para hablar sobre las intimidades de la cama, Jones agregó:
“Hay un tiempo para todo y este escenario te da la confianza de hablar sin tapujos. Me identifico con mis personajes porque así como yo, también son mujeres”.
“Son divertidos los gemidos de mis compañeras y estoy segura que si me desafiaran a interpretarlos lo haría sin dudarlo”.
Amén de su imponente figura, esta musa no se reconoce como actriz, pues para ello, acepta, se necesita una absoluta preparación.
“No me nombro una verdadera actriz, la oportunidad me llegó sin esperarla y la acepté de inmediato. Mis diálogos los apoyo con la ayuda de las tarjetas. Estoy disfrutando el momento de compartir con orgullo la butaca de grandes personalidades de la actuación”.
Lupita se une con su participación al festejo de las cinco mil representaciones de dicha puesta y no obstante que las finalistas de Miss Universo, Vanessa Guzmán (2001) y Jacqueline Bracamontes (2004) , se le adelantaron como histriones, la originaria de Baja California Norte no quita el dedo del renglón y seguirá luchando por compartir su victoria en el certamen de belleza.
“Le agradezco a la gente porque todavía me considera su reina, pero no quiero ser la única. Les exijo que aprendan del fracaso de sus compañeras y que adopten la responsabilidad que implica reflejar los tesoros de México”.
Jones compartirá el telón con el divertido talento de este montaje los días 9, 23 y 30 de septiembre, así como el próximo 2 de octubre.
EL UNIVERSAL