Al rojo vivo
10/04/2010 10:47 (-6 GTM)
Cómo piden las autoridades que confiemos en ellas, si en cada actuación que tienen demuestran a la sociedad que en lugar de estar de su lado están en contra de toda aquella muestra de revelación social, que es orillada por su misma intransigencia al momento de impartir la justicia.
Lo ocurrido en la Col. Vicente Guerrero fue una muestra más de lo que puede hacer una familia cansada de sufrir agresiones y ante la petición de la intervención de la justicia, ésta no reacciona sólo hasta correr sangre, afectando a los que ya sufrían una pesadilla.
Pero esta historia se repite a diario en cientos de personas que por mala suerte les toca compartir con vecinos problemáticos, que tal parece esa frustración que tienen de la vida la quieren ver también en las personas que están a su alrededor, es por eso que a diario se interponen denuncias por amenazas, lesiones dolosas y lo que se acumule; sin embargo ni el 1% de estas querellas son atendidas; únicamente quedan archivadas, lo que le envía un mensaje a esa población, que quiere hacer las cosas bien y en el marco de la legalidad, que no pierda el tiempo que la mejor solución es la violencia.
Pues esto le ocurrió a un comerciante de la mencionada zona habitacional ubicada al sur de la ciudad, que cabe mencionar es de las más conflictivas del estado; durante 3 años tuvo que estar soportando que un individuo que tiene antecedentes delictivos, el cual lo ofendía las veces que quería, le dañaba su patrimonio, pero el pasado lunes se acabó, al ver que otra vez ahora con una cadena buscaba destruir su tienda, sacó su arma de fuego y le dio 4 tiros en las piernas para después escapar dejando malherido a su rival.
Obvio, hasta el momento el pistolero no ha sido detenido y prácticamente acabó con lo que le quedaba de tranquilidad; por su lado el lesionado ya está como si nada otra vez en las calles amenazando a la familia que quedó, toda vez que la esposa del prófugo -en un hecho increíble- fue detenida y enviada al Cereso, a pesar que ella no disparó se le acusa del delito de lesiones dolosas calificadas y tendrá que pagar una fianza para obtener su libertad -de 12 mil pesos-, la cual bajó ya que inicialmente era de 25 mil pesos, asegurando la Procuraduría de Justicia que según testigos la señalan que ella fue quien le entregó la pistola a su pareja para que baleara a quien lo atacaba.
La fiscalía asegura que se apegó a la ley, pero ojalá que así fuera en todos los casos, ya que llega a ser lamentable que a diario hay un desfile de delincuentes que son unos parásitos de la sociedad y que inmediatamente obtienen su libertad, es por eso que tenemos una población que no confía ni confiará en sus instituciones.
César Rojo