Al rojo vivo
24/03/2010 11:40 (-6 GTM)
Durante años se ha dicho que la base de una sociedad es la familia, y ésta pudiera ser una explicación de por qué están tan mal las cosas actualmente en nuestro estado, donde a diario da muestra de una degradación total que ya actualmente no sabemos cuándo vaya a tocar fondo.
Con mayor frecuencia presenciamos ataques y agresiones entre los mismos miembros de una familia, ahora ya no sólo son los golpes que un enfurecido sujeto le propinaba a su esposa porque llegaba ebrio a su casa y ésta le reclamaba, mandándolas hasta al hospital.
Pero ahora no nadamás son las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, sino también los hombres, que con mayor frecuencia tienen el valor de denunciarlo como antes no lo hacían; esto nos indica que desde la pareja las cosas están mal, lo que conlleva que todo lo demás no funcione.
Ya actualmente los pleitos no únicamente son de pareja, sino que son ya entre los miembros de la familia en donde de plano se perdió el respeto hacia los padres y el cariño hacia los hijos que antes se acostumbraba, cada vez es más frecuente que se presenten casos donde hijos malagradecidos golpean y casi matan a sus padres porque éstos no cumplen sus caprichos o casos de padres que maltratan a sus hijos porque los ven como una carga y quieren seguir disfrutando de su libertad como si estuvieran solteros.
Otra problemática que se ha incrementado en nuestro Estado y que muy poco se ha hecho para por lo menos evitar que siga creciendo, es el fenómeno de las madres solteras, es en verdad de manera alarmante cómo ya jóvenes de apenas 17 años tienen la responsabilidad de cuidar a un bebé sino se pueden cuidar a ellas mismas, lo que también genera un conflicto social que tristemente lo estamos tomando como algo normal.
Pero no sólo existen las agresiones psicológicas o físicas, sino que las sexuales continúan presentes en los hogares, suena irracional cómo a un familiar le pueda nacer una atracción sexual hacia un mismo integrante de su círculo o como dicen sangre de su sangre, que lo lleve a convertirse en un depravado y a la vez acabe con la vida de sus «supuestos seres queridos».
Con tristeza podemos conocer ya decenas de historias de niñas o niños que son atacados por personas que están a su alrededor y que en teoría están para protegerlos, ahora cada vez más se denuncia este tipo de conductas, pero todavía son muchos los casos que se quedan ahí, creando un odio que con el paso del tiempo se puede volver en una conducta que en forma de venganza la aplique en otro consanguíneo.
Con esto nos podemos dar una idea por qué la sociedad está así, si desde su misma esencia está funcionando mal.
César Rojo