Al rojo vivo
17/02/2010 10:32 (-6 GTM)
Ya se cumplieron 3 años del jueves 15 de febrero, donde la volcadura de una camioneta provocó que sicarios mataran a 4 policías municipales y tras un intenso operativo se detuvo a más de 10 pistoleros.
Se dice que después de esa fecha todo cambió, que quedó al descubierto el verdadero Aguasca-lientes, desapareciendo el paraíso donde nunca pasaba nada; sin embargo, hay varios antecedentes antes de esa fecha donde se registraron ejecuciones aunque todavía en nuestro vocabulario no existía esa palabra y a todo le llamábamos homicidio.
Y sólo por recordar, hace ya algunos años al interior de un taller mecánico ubicado sobre la 45 Norte a un costado de una reconocida embotelladora fue acribillado un hombre después de que fuera baleado con armas largas, en ese momento como hoy aparecieron varios sujetos armados en una camioneta Suburban quienes dispararon en contra de su víctima para después escapar, por cierto como ahora no hubo detenidos, este caso que nunca fue resuelto por las autoridades como ocurre actualmente, fue relacionado con la distribución de drogas.
Ya en otro asesinato, que ahora le llamamos ejecución, fue el ocurrido en Bosques del Prado, donde un joven originario de Michoacán supuestamente dedicado a los bienes raíces fue abordado por varios sujetos mientras éste descendía de su lujosa camioneta matándolo de varios impactos de bala quedando su cuerpo en la cochera de su casa, tras una rápida reacción, como ahora no ocurre, se detuvo a dos de los responsables donde uno de ellos por cierto resultó ser colombiano y actualmente se encuentran recluidos en el Cereso de la salida a Calvillo, en ese tiempo no se logró determinar el por qué del ataque, pero ahora fácilmente lo descifraríamos a qué se debió esta narco-ejecución.
Con esto queda demostrado que las narco-ejecuciones ya existían en Aguascalientes antes del ese llamado «Jueves Negro» y posiblemente otras acciones del crimen organizado como los secuestros a empresarios, pero todavía creíamos vivir en un paraíso.
Lo que sí es más que evidente desde aquella fecha frente a la UVM, es la frecuencia con que los integrantes del crimen organizado hacen su aparición y la saña con la que lo hacen, donde ahora a la lista de víctimas se suman policías, soldados y mujeres.
Lo que sí es una realidad, es que nosotros como ciudadanos tristemente nos acostumbramos y familiarizamos con este nuevo si puede llamarse nuevo... Aguascalientes.
César Rojo