MAS DE UNA DOCENA DE BUENOS RECURSOS
12/11/2008 11:53 (-6 GTM)
El hombre siempre ha tenido la tendendencia de buscarse recursos para aumentar su capacidad, para ser de un modo superior, por más capacidad de competencia y así mostrar su eficacia en todos aspectos, ampliando su margen de relación para con los demás en todo tipo de situaciones e interrelaciones eficazmente y con superioridad ante la sociedad, en su trabajo y en su bienstar, sobre todo los seres que tiene más próximos; con sus buenos recursos, a los cuales también se les puede llamar poderes, el hombre actual -siempre ha sido así-; primero se hace de ellos, luego loc cultiva y valora, y enseguida los pone en práctica cotidianamente.
Con ellos, el hombre se hace más accesible a todo, y todo le es más accesible; con ellos puede llegar a procurarse y lograr hasta a posesionarse de la situación que esté en juego, para de esa forma sobresalir de los demás y progresar, sin tener qué pisar a los otros ni usarlos de trampolín.
Si los analizamos, vemos que casi todos son virtudes inherentes a todo hombre; con un talento más o menos aceptable, él podrá tener muchos más; el hombre con menor grado de deseo tendrá menos cantidad de recursos (explotables), tendrá más limitación en todo y para todo.
Sin dejar un buen razonamiento, algunas otras opciones para hacerse más o menos rápido de ellos y verlos en acción. El hombre que maneja más de estas capacidades tendrá un mayor y más amplio abanico de posibilidades para el éxito personal, por el simple hecho de que todo se le hará más fácil y evitar el fracaso, que vive a ser como rezar sin fe. Aprenderá a manejar todas esas capacidades que todo hombre tiene aletargadas.
Uno de los más efectivos, de los más difíciles de lograr y matener es el amor -dicho como un valor-, que hace verdaderos milagros, al efectuar cambios casi mágicos; todos lo buscamos, algunos lo encuentran a medias o temporalmente; si insiste, lo logrará perpetuar también; todos nos consideramos con el más amplio de los conocimientos sobre estas cuatro letras, pero también no se logra comprender que esa capacidad afectiva, a veces, no se tiene la capacidad para buscarla, ni el momento preciso en que se nos deja ver y aprehenderlo. Podemos hacer de lado la acepción de que es atracción, pero se debe profundizar e ir al meollo y a lo verdadero de las cuatro palabras; nos puede sonar como a una paradójica paradoja y no nos demos cuenta por mucho tiempo para poderla dilucidar y revertirla en realidad; si al enviarlo, al darlo, al manifestarlo, ya estamos esperando algo a cambio, ya no es genuino, se torna en otra cosa -interés, carencia, dependencia; será amistad (que es otros recurso), será deseo, será pasión o hasta falta de respeto para uno mismo y para otro(s).
Ese gran recurso puede, y de hecho lo hace, englobar, atraer, reunir, disponer y potenciar a que los otros (más de 12) tengan una sinergia y actúen con mayor potencial para lograr mejores rendimientos. Hasta proporcionarán más libertad, que es otro recurso, y parte importante se logra con ellos; no es conexión, es relación lo que se produce; la buena relación es un objetivo más logrado con los recursos, pero eso sí: respetando la individualidad, que viene a ser mejor conocimiento de uno mismo, que también es parte para conocer al otro(a); y a la vez, estar receptivo, que es capacidad de aceptar y de entender. Circunstancias y hechos que deben ser manifestados en el tiempo adecuado para que se estén renovando contantemente y se vayan recreando cada instante.
Los recursos nos dan las posibilidades de mayor capacidad de captación en todo aquello que nos pueda proporcionar para dar y adjudicarse otros nuevos recursos. Se tendrá así la capacidad de aquilatar todo lo positivo; a lo negativo, conocerlo y hacerlo a un lado, siempre y cuando se haya analizado debidamente, que es otro recurso. Todos tenemos esa capacidad y debemos procurarla y ponerla en práctica de inmediato para un mejor vivir y convivir.
Doctor Miguel Angel Argüelles